miércoles, diciembre 13, 2006

Reseñas: Spiderman #2, de lo infumable a la grandeza en 80 páginas


Guionista: Reginald Hudlin
Dibujantes: Mike Wieringo, Pat Lee y Mike Deodato Jr.
Entintadores: Kark Kesel, Dream Engine y Joe Pimentel
Formato: Tomo 80 Páginas
Precio:3,90€

Después de todo el bombo que se le había dado a la saga de El Otro parecía que íbamos a tener nuestra disposición un cómic de aquellos que hacen historia: el primer crossover entre las series del trepamuros desde hacía mucho tiempo (visto lo visto no el suficiente,...), grandes cambios para el personaje (que se anuncian como definitivos y sin vuelta atrás), una nueva serie a cargo del genial Peter David y del gran Mike Wieringo para apoyar el evento o verse apoyada por el evento (no sé que fue primero, más bien parece que fue una jugarreta para Peter David), toda la polémica y las especulaciones (¿qué órgano perdería Spidey?). Además, a todo ésto se le sumaba la enésima renumeración de la serie en España.
Para no ir saltando de guionista a guionista en cada capítulo de la saga cada autor se encarga de los guiones de todas las series de un determinado mes. El argumento de la saga parecía indicar que Straczinsky sería el director de orquesta. Peter David inauguró la saga (para algo se iniciaba en el número 1 de Friendly Neighborhood Spiderman) y en el primer capítulo nos presentaba una buena historia con algunos toques divertidos y alegres (que David había prometido como la tónica de esta serie, aunque el argumento de la saga no se prestaba demasiado al humor ya que Straczinsky nos venía preparando para lo peor desde hacía unos meses). En este primer capítulo se nos presenta a un villano y aunque ya se nos indica que podría ser algo más, no tiene nada que ver con la versión del personaje que nos aparece en el tercer capítulo de la saga (Amazing Spiderman). Una sorprendente metamorfosis que presenta como única prueba de que estaba preparada el hecho de que sea el mismo guionista el que se encargue de estos dos números.

A pesar de todo no pintaba mal, no,...y es que a todos nos gusta cuándo se las hacen pasar canutas al bueno de Parker. Entonces leí la segunda parte de la saga a cargo de Reginald Hudlin que se recoge en este Spiderman #2. Si su saga previa del Gran Azul ya fue bastante curiosa (una de esas sagas entre el humor y lo intranscendente que de tanto en tanto aparecen en series de personajes con varias colecciones mensuales) en este Spiderman #2 se confirman las peores previsiones. El capítulo de Friendly Neighborhood Spiderman guionizado por Hudlin choca con el final del Spiderman #1 por el tratamiento en clave de humor que se le da a la saga de El Otro. Aun así, no está tan mal y la aparición de un gran número de personajes del Universo Marvel le da cierta gracia al asunto (incluso sale Goliat II). Y además, el dibujo de Wieringo ayuda (y mucho,...). Lo realmente grave viene en el segundo número del tomo, el correspondiente a The Sensational Spiderman en la que el escritor venía siendo el guionista regular. No tengo demasiadas palabras para explicar lo que sentí mientras lo iba leyendo. ¿Era una broma?, ¿Nos estaba insultando a los lectores y a los otros autores de El Otro?, ¿Era el peor de los peores episodios de Spiderman Unlimited que se había publicado jamás? ¿Alguien había tenido la cara de escribir y publicar lo que estaba leyendo? Spiderman aparece en Latveria acompañado de dos Iron Man clásicos,...Pero clásicos a más no poder porque una llevaba la primera armadura que vistió Tony Stark para escapar de sus captores comunistas en su primera aventura (la armadura gris) y la otra llevaba la versión dorada de esta tostadora con patas. ¿Quién se esconde tras las armaduras? Pues Mary Jane viste la dorada y la plateada la viste,...La indestructible Tia May. No sé cuantos años debe tener la señora pero seguro que no es tan joven cómo para pasearse volando con una armadura por Latveria y luchar contra los robots que vigilan el castillo de Muerte. Y todo por que Parker considera que cómo le queda poquito de vida tiene que disfrutarlo con las personas que quiere y hacer cosas con ellas que nunca ha tenido tiempo. Y con este objetivo van en busca de la Máquina del Tiempo de Muerte para visitar el pasado de la familia en el momento en que Parker aún era joven y sus padres iban directos a su muerte. Si la historia pretende ser emotiva lo único que consigue es hacer temblar los cimientos de la suspensión de la realidad con la que afrontas cada lectura comiquera. Y qué decir del dibujo de esta historia a cargo de Pat Lee,...pues que no hay por dónde cogerlo.

Por suerte, el último número que contiene este tomo (correspondiente a Amazing Spiderman) sí que es bastante bueno devolviéndonos al mejor Straczinsky con una nueva batalla mítica contra Morlun. ¿Straczinsky? Sí, porque no me creo que este número lo haya escrito Hudlin en solitario tal cómo suugiere J.M Clemente en la tercera página de cubiertas. Y en este número tiene lugar la anunciada pérdida de uno de los órganos de Peter Parker en una de las escenas más terroríficas que se han visto en la serie del trepamuros (uhm,...¿a la altura de la Última Cacería de Kraven?. Debo reconocer que no me esperaba qué fuera este órgano en concreto y seguro que sorprenderá a más de uno. Además, con este capítulo se consigue impacientar al personal para que se muerda las uñas a la espera del siguiente número y ver como el bueno de Spidey sale de ésta.

En resumen, el tomo abre con una saga divertida y entretenida con un estupendo dibujo, le sigue uno de los peores cómics de Spiderman que jamás he leído y termina con un número muy emotivo, espectacular y que traerá cambios definitivos al personaje. Ahora sé porque dejaron de hacer los crossovers ya que algunos de los números no sólo son prescindibles sino que hacen perder “credibilidad” al conjunto.

2 comentarios:

Petro dijo...

Cuando llegué al tercer capítulo estaba totalmente "destrozado", con lo que ni me lo tomé en serio. Y puede que sea salvable, pero después de las anteriores páginas no hay manera de ser imparcial.

Muy bueno lo de la "suspensión de la realidad", y muy cierto.

Saludos

Davike dijo...

Yo creo que lo mejor es olvidar es intentar olvidar estos números lo antes posible,...